FUNDAMENTOS

DE LAS ESTRATEGIAS PARA UN

ENVEJECIMIENTO ÓPTIMO E INTELIGENTE

Nos enfrentamos a un cambio demográfico del que no existen precedentes, aunque no podemos decir que esta situación llegue de improviso, desde hace más de una década las proyecciones vienen advirtiendo de lo que ya hoy, es un hecho cierto que afecta a todos los países de nuestra área y al que se han añadido, particularmente en el nuestro, otros elementos como la crisis económica que arrastramos.

El escenario del “fenómeno demográfico” que se impone se dirige con velocidad de crucero hacia una verdadera crisis de carácter mundial.

El informe de la OMS ‘‘Envejecimiento Mundial de la Población 1950- 2050’’ llama la atención a dos aspectos claves, esto es: no solo a la creciente longevidad de la población mundial sino también al marcado descenso de la natalidad.

Los cambios que se esperan no solo son profundos, sino que también se prevén duraderos y ciertamente, implicaran importantes desafíos.

Merece la pena recordar aquí que nuestro país, con una media de 83 años, es reconocido por ser el segundo país con mayor esperanza de vida de la OCDE y, donde por sexo, las mujeres viven hasta 5 años más que los hombres, solo superado por Japón con 83,9 años de esperanza de vida.

Según las proyecciones del INE para el año 2066 habrá en nuestro país, algo más de 14 millones de personas mayores de 65 años y esto representará más de un tercio del total de nuestra la población (34,6 %).

Se espera que después de los 65 años los españoles lleguen a vivir una media de 21 años más situándonos en el tercer puesto por detrás de Japón y Francia. Y, un dato más: según un reciente estudio de la Universidad de Washington, los españoles, en 2040, tendrán una esperanza de vida de 85,8 años lo que nos convertirá, en ese momento, en el país con la mayor esperanza de vida del mundo.

Nos enfrentamos a un cambio demográfico del que no existen precedentes, aunque no podemos decir que esta situación llegue de improviso, desde hace más de una década las proyecciones vienen advirtiendo de lo que ya hoy, es un hecho cierto que afecta a todos los países de nuestra área y al que se han añadido, particularmente en el nuestro, otros elementos como la crisis económica que arrastramos.

El escenario del “fenómeno demográfico” que se impone se dirige con velocidad de crucero hacia una verdadera crisis de carácter mundial.

El informe de la OMS ‘‘Envejecimiento Mundial de la Población 1950- 2050’’ llama la atención a dos aspectos claves, esto es: no solo a la creciente longevidad de la población mundial sino también al marcado descenso de la natalidad.

Los cambios que se esperan no solo son profundos, sino que también se prevén duraderos y ciertamente, implicaran importantes desafíos.

Merece la pena recordar aquí que nuestro país, con una media de 83 años, es reconocido por ser el segundo país con mayor esperanza de vida de la OCDE y, donde por sexo, las mujeres viven hasta 5 años más que los hombres, solo superado por Japón con 83,9 años de esperanza de vida.

Según las proyecciones del INE para el año 2066 habrá en nuestro país, algo más de 14 millones de personas mayores de 65 años y esto representará más de un tercio del total de nuestra la población (34,6 %).

Se espera que después de los 65 años los españoles lleguen a vivir una media de 21 años más situándonos en el tercer puesto por detrás de Japón y Francia. Y, un dato más: según un reciente estudio de la Universidad de Washington, los españoles, en 2040, tendrán una esperanza de vida de 85,8 años lo que nos convertirá, en ese momento, en el país con la mayor esperanza de vida del mundo.

Como señalaba un estudio del año 2015 sobre “economía del envejecimiento” de la Universidad de Salamanca este fenómeno recibe gran atención debido a los desafíos sociales que conlleva. En particular, el impacto económico ha suscitado un especial interés al concebirse inicialmente la ampliación de la esperanza de vida como una amenaza, ya que, al suponer un incremento relativo de la población inactiva se pone en peligro la viabilidad de los sistemas públicos de pensiones, sanitarios y de servicios sociales.

Solo recientemente se ha empezado a valorar su potencial económico y atractivo de generación de oportunidades que estimulen la actividad económica. Oportunidad, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para la sociedad en su conjunto.

Sin embargo, el alcance de esas oportunidades depende en gran medida, según la OMS, de un factor: la salud; salud y economía se dan estrechamente la mano como ejes de oportunidad fuertemente interrelacionados y para cuyo desarrollo debemos intentar comprender el envejecimiento desde una visión positiva.

En efecto, las personas mayores conforman una población no homogénea, pues, mientras que unos son frágiles otros, gozan de una capacidad y salud excelente, pero si pueden vivir esos años adicionales de vida en buena salud y en un entorno propicio, podrán hacer lo que más valoran de forma muy similar a como lo llevan a cabo las personas más jóvenes. En cambio, si esos años están dominados por el declive de la capacidad física y mental, las implicaciones para las personas mayores y para la sociedad serán más negativas.

En el 2040 España será el país con la mayor esperanza de vida del mundo

Según estudio del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud Universidad de Washington (Seattle, EE.UU.)

 

En lo que afecta a la salud, según datos del último congreso Nacional de “Atención Sanitaria al paciente crónico”, las enfermedades crónicas, que afectan al 70% de la población mayor de 65 años y suponen la primera causa de gasto sanitario, van a ser el común denominador que presida la calidad de vida de las personas mayores y sus familias, aunque no debemos olvidar que se trata de una población con un perfil claramente diferenciado:

 

Personas experimentadas que han acumulado patrimonio y recursos a lo largo de toda una vida y que, presentan también una actitud cada vez más positiva y activa hacia este periodo del ciclo vital que hoy, ya no se concibe como una fase de retiro sino como una etapa de cambio en la que priman los hábitos saludables, el aprovechamiento del tiempo, las actividades de ocio y entretenimiento, o la formación y el aprendizaje.

Un grupo que posiblemente se puede dividir en dos: los que tienen entre 60 y 80 años y los mayores de 80, estos últimos mayoritariamente dependientes, y que en cualquier caso tienen necesidades específicas derivadas tanto de las limitaciones físicas y psíquicas que acompañan al envejecimiento: recuperación de la salud, adaptación a la soledad, etc. como del contexto generacional y social en el que han vivido: sus viviendas, el vecindario y comunidades a las que pertenecen así como sus características personales, como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico y hábitos saludables desarrollados a lo largo de la vida donde, como sabemos influye el tipo de nutrición o los hábitos tóxicos que se hayan seguido, etc.

Por otro lado, no debemos olvidar que ya ha empezado a jubilarse la primera generación que ha trabajado a diario con tecnologías avanzadas de información y con internet como herramienta habitual.

Y todo ello los convierte, en definitiva, en un amplio conjunto de población, económicamente bien diferenciado y proactivo, que conlleva grandes oportunidades para la innovación, el emprendimiento y el desarrollo de nuevos perfiles laborales.

La respuesta de la sociedad al envejecimiento de su población debe pues, haciendo balance de las tendencias  actuales  y previsión de las  futuras, elaborar políticas consecuentes que den respuesta al carácter polifacético que va a definir este periodo como son, por ejemplo:

  • Las aplicaciones de la industria 4.0, es decir: la implementación de la digitalización del mundo industrial, el internet de las cosas…
  • Aspectos tecnológicos del urbanismo y el transporte adaptado, las comunicaciones, las normas cambiantes, etc.
  • La diversidad y la feminización de la vejez.
  • Las Inequidades sanitarias.
  • La eliminación de Estereotipos obsoletos y discriminatorios contra la tercera edad.
  • La atención a las migraciones y otros cambios sociales rápidos, por ejemplo: aunque el número de generaciones supervivientes en una familia ha aumentado, es más probable que vivan hoy en día más separadas que en el pasado y que haya menos familiares para atenderlos; en consecuencia, la soledad en la que viven nuestros mayores va a aumentar con graves consecuencias para la salud; porque, en efecto, la soledad por encima de otras variables constituye un predictor de mortalidad.

Resulta pues prioritario para este reto que tiene un carácter universal y en el que, por supuesto, como no puede ser de otra manera, nuestro país está profundamente inmerso, tratar de encontrar fórmulas que permitan “envejecer en las mejores condiciones posibles, esto es, poner en marcha el concepto de “envejecimiento activo y saludable o envejecimiento óptimo e inteligente”, y esto  requiere la adopción de múltiples líneas estratégicas para establecer un profundo ajuste del sistema de asistencia social y sanitaria desarrollando programas de prevención y control de los procesos crónicos e incorporando avances e innovaciones tecnológicas que mejoren su calidad de vida favoreciendo así, la creación de lo que podríamos llamar: un ecosistema tecnológico especializado, estrategia en la que desde la universidad de Alicante venimos actualmente trabajando.

Algunas industrias y sectores resultaran especialmente beneficiados de este aumento de la población de mayores como son: turismo, entretenimiento y ocio, empresas de servicios de apoyo externo, viviendas inteligentes y domótica orientada a la vida independiente, cosmética y moda, salud y bienestar, seguridad, cultura, formación y desarrollo de habilidades adaptadas a este periodo de la vida, transporte personal y autónomo y servicios financieros y bancarios, entre otros muchos.

El envejecimiento pues, condicionado y determinado por múltiples factores tiene un carácter polifacético a los que se puede acceder desde diversos ámbitos, no solo biomédicos, sino sociales, psicológicos, económicos, tecnológicos, etc., y donde la universidad debe tener un papel activo en la sensibilización hacia esta realidad social y en la promoción de investigaciones que la aborden desde las distintas disciplinas.

En la Universidad de Alicante, en concordancia con los distintos ámbitos de actuación que propone la OMS y con una visión global del envejecimiento, desde hace años se han definido unos ejes estratégicos y áreas de intervención para apoyar la investigación, formación y transferencia de conocimiento dirigido tanto a profesionales como estudiantes y también a grupos específicos de personas, particularmente mayores; disponemos así, en estos momentos, de más de 20 grupos de investigación competitivos en todas las áreas del conocimiento sobre temas relacionados con mayores. Una I+D+i dirigida a muchos de los factores y ámbitos que les afectan, aunque lógicamente, unos y otros con mayor o menor profundidad. Tal vez, en aras de ser autocrítico es destacable los pocos intentos de abordajes transdisciplinares y ese es nuestro actual reto: conseguir expandir una visión integradora y definir la estrategia para llevarla a cabo.

Pero paralelamente a las líneas de investigación, desde la UA venimos desarrollando también otros proyectos de intervención de carácter formativo y de extensión universitaria; algunos ejemplos son, nuestra “Universidad Permanente” que, con gran éxito en la sociedad alicantina: 1500 estudiantes matriculados en este año y una demanda creciente, y un reconocimiento nacional e internacional lleva ya más de 20 años de funcionamiento o el “Aula de Salud” de la sede universitaria Ciudad de Alicante, más recientemente creada, dirigida a población adulta y a mayores, con un enfoque especial hacia la promoción de estilos de vida saludable, prevención y educación para la salud por la que han pasado en menos de dos años más de 2000 personas y más de 80 profesores expertos en diferentes áreas con estrecha colaboración con el Departamento de Salud “ Hospital General de Alicante”.

AÑOS EN FUNCIONAMIENTO

ESTUDIANTES MATRICULADOS

UNIVERSIDAD PERMANENTE UA en números

AULA DE SALUD UA en números

PROFESORES

USUARIOS

Actualmente y como formación reglada la Universidad oferta un máster oficial en envejecimiento activo de carácter multidisciplinar con el 100% de empleabilidad.

Es con el compromiso que una Universidad de carácter público tiene con la sociedad a la que sirve y, desde la perspectiva del trabajo llevado a cabo  durante todos estos años, que la UA pone a disposición de las administraciones, el tejido empresarial y la sociedad Alicantina en su conjunto, todo su potencial, para abordar con garantías, las estrategias y el desarrollo de los proyectos relacionados con el envejecimiento según marcan, tanto organismos y entidades de carácter nacional como otras prestigiosas instituciones de todo el mundo.

MÁSTER OFICIAL
ENVEJECIMIENTO ACTIVO

DESDE 2015

  • EMPLEABILIDAD 100% 100%

Justificación

El envejecimiento de la población es mucho más rápido que en el pasado y nos enfrentamos a importantes retos para garantizar que nuestros sistemas sanitario y social estén preparados para afrontar este cambio demográfico.

Afortunadamente, durante la última década en nuestro país, venimos siendo testigos, no solo de un progresivamente mayor protagonismo social y económico de todo aquello que se relaciona con el envejecimiento y los mayores, sino también del desarrollo que vienen experimentado los estudios e investigación sobre este tema.

Fuertemente concienciados con estas cuestiones, desde la Universidad de Alicante, tenemos el deber de sensibilizar a la sociedad acerca de la magnitud del impacto social, económico, cultural y sanitario que el envejecimiento de nuestra población va a llegar a tener a corto plazo.

Los efectos del envejecimiento de nuestra población despiertan un gran interés social y lo hacen debido a una realidad incuestionable: el aumento en el porcentaje de personas mayores que se espera en los próximos años aporta un valor estratégico para el desarrollo económico, social y empresarial de nuestra provincia, añadiendo así, nuevas oportunidades, relacionadas con los mayores, a su vertiente industrial y empresarial, y en definitiva, cabe esperar que estos sectores se consoliden en los próximos años, por su fortaleza en un relevante motor de la economía autonómica y alicantina, pasando a representar uno de los elementos de vertebración territorial.

La dieta Mediterránea

forma ya parte del patrimonio inmaterial de la humanidad siendo un eje estratégico de la política turística.

 

No podemos olvidar que disponemos de una valiosa herencia cultural mediterránea que incluye un estilo de vida y un modelo de hábitos saludables que, en algunos aspectos, como la Dieta Mediterránea, forman ya parte del patrimonio inmaterial de la humanidad. Esta singularidad convierte a nuestra provincia en uno de los enclaves más importantes de Europa para la población mayor y un eje estratégico de su política turística convirtiéndolo en uno de los factores económicos que, con seguridad, más puede contribuir a nuestro PIB.

La valoración de esta evolución requiere una reflexión y análisis sobre los diferentes factores que intervienen y un replanteamiento estratégico que permita aprovechar todo nuestro potencial y realidad presente y futura, facilitado que surjan:

  • Nuevas áreas profesionales
  • El crecimiento de conexiones entre áreas de conocimiento y grupos de investigación, permitiendo la hibridación y las sinergias entre ellos para el desarrollo de una transferencia de conocimiento en innovación óptima
  • Permitir una mejor definición del papel de las diferentes actividades profesionales que requirieren cada vez, más conocimiento y cualificación

El presente y futuro de las actividades que se desarrollen justifica la necesidad de incrementar la especialización de profesionales de todos los sectores relacionados: la industria, las ciencias de la salud o la gestión empresarial, entre otros y, conformar así un ecosistema social y tecnológico especializado. Desde la Universidad debemos pues comprometernos en la promoción de una inversión de futuro basada en el conocimiento, que potencie la competitividad y la adaptación de los recursos dirigido a la excelencia en la formación, la atracción de talento, la innovación constante y la mejora de la calidad de vida dirigida al envejecimiento y las personas mayores.

 

La responsabilidad social de la Universidad de Alicante

La UA cuenta con una gran solvencia y acreditación científica y académica que le ha permitido adaptarse a los cambios sociales, a las necesidades de nuestro entorno y liderar un cambio de modelo económico basado en la investigación, la innovación, el emprendimiento y la transferencia de conocimiento.

Apoyado en la reforma estructural en la que, durante los últimos años se ha implicado el sistema universitario español, mantiene un diseño estratégico para la actualización de su misión y funciones, apostando por la modernización y el reforzamiento del carácter de servicio público.

En base a ello quiere asumir un mayor compromiso con el reto que el envejecimiento de la población significa para nuestro país, presentándolo como una importante actividad para, junto con otras estrategias, apoyar el desarrollo económico y empresarial de nuestra provincia, en beneficio de la población mayor y de la sociedad en su conjunto.

 

Estamos seguros de que nuestra singularidad y fortaleza favorece, no solo este desarrollo sino también, el establecimiento de colaboraciones estructuradas y sostenibles con la Comunidad Empresarial y las instituciones públicas, locales y autonómicas que se relacionan con todo este ámbito.

Este proyecto se enmarca pues, en la estrategia de apoyo a la excelencia investigadora y docente de la Universidad de Alicante, aglutinando a equipos de investigación, empresarios del sector y otros grupos de interés dentro de un entorno altamente competitivo y dinámico con objetivos como:

  • Impulsar el intercambio y la transferencia del conocimiento.
  • Promover el desarrollo del concepto “envejecimiento activo y saludable o envejecimiento óptimo e inteligente”, a través de la potenciación de un ecosistema tecnológico especializado.
  • Concentrar los recursos y medios instrumentales suficientes que permitan el avance del conocimiento, el desarrollo y la innovación en el campo del envejecimiento saludable.
  • Contribuir a la formación de profesionales cualificados respondiendo a las demandas del sector.
  • Fomentar el avance en el modelo de la economía colaborativa, creativa y local basada en nuestra tradición mediterránea y capacidad innovadora.
  • En definitiva, convertirse en un área de referencia tanto en formación como investigación, nacional e internacional, para el envejecimiento.

 

Bibliografía

  • United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division (2015). World Population Ageing 2015 (ST/ESA/SER.A/390)
  • Ideas clave del informe «Perspectivas de la población mundial 2019«(en español) United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division World Population Prospects 2019
  • Perspectivas de la Población Mundial 2019 y los materiales relacionados con informe pueden consultarse en https://population.un.org/wpp/  United Nations Department of Public Information 405 East 42nd Street, New York, NY 10017 |  dpicampaigns@un.org
  • Abellan García, Antonio; Aceituno Nieto, Pilar, Pérez Díaz, Julio, Ramiro Fariñas, Diego, Ayala García, Alba y Pujol Rodríguez, Rogelio (2019). “Un perfil de las personas mayores en España, 2019. Indicadores estadísticos básicos”. Madrid, Informes Envejecimiento en red nº 22, 38p. [Fecha de publicación: 06/03/2019]. < http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/enred-indicadoresbasicos2019.pdf>
  • Pablo A. Muñoz Gallego; Óscar González Benito; Álvaro Garrido Morgado Economía del envejecimiento; Proyecto “espacio transfronterizo sobre el envejecimiento España-Portugal, 2007-2013; estudio sobre las características y hábitos de comportamiento del segmento “plateado”. Centro virtual sobre el envejecimiento. Fundación General de la Universidad de Salamanca.
  • XI Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico & VI Conferencia Nacional del Paciente Activo. Mérida. 7 y 8 de marzo de 2019. Palacio de Congresos de Mérida (Badajoz)
  • Marta Rodríguez Martín La soledad en el anciano. Postgrado en Enfermería Gerontológica y Geriátrica, Abril 2008. EUI Fundació de Gestió Sanitària de l’Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (UAB). GEROKOMOS 2009; 20 (4): 159-166
  • Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. 1.Envejecimiento. 2.Esperanza de Vida. 3.Anciano. 4.Servicios de Salud para Ancianos. 5.Salud Global. 6.Dinámica de Población. 7.Prestación de Atención de Salud I.Organización Mundial de la Salud. ISBN 978 92 4 069487 3 (PDF) © Organización Mundial de la Salud, 2015
  •  Effects of a Mediterranean-Style Diet on Cardiovascular Risk Factors: A Randomized Trial Ramon Estruch, MD, PhD; Miguel Ángel Martínez-González, MD, PhD; Dolores Corella, PhD; Jordi Salas-Salvadó, MD, PhD; et al for the PREDIMED Study Investigators* Ann Intern Med. 2006;145(1):1-11
  •  Adherencia a la dieta mediterránea y su relación con el estado nutricional en personas mayores Ana Zaragoza Martí1 , Rosario Ferrer Cascales1 , Mª José Cabañero Martínez2 , Jose Antonio Hurtado Sánchez2 y Ana Laguna Pérez2 . 1 departamento de Psicología de la Salud. Universidad de Alicante. 2 departamento de Enfermería. Universidad de Alicante. España. Nutr Hosp. 2015;31(4):1667-1674
Aviso Legal y Política de Privacidad | © 2019 | | | Diseño: